miércoles, 2 de diciembre de 2009

De Amore et Morte

Resumen

Hace un par de días me puse a pensar (increíble, pero cierto), y me di cuenta de un pequeño y casi estúpido detalle, que mucha gente nota, pero pocos le dan verdadera importancia: un de los sentimientos más nobles de la humanidad, es decir, el amor, es uno de los sentimientos más egoístas, egocéntricos y perversos que existen, aunque per se no es un sentimiento maligno (la definición y aceptación de esa palabra es tema que podría desarrollar en no menos de 20.000 ensayos), pero las consecuencias de la
mala interpretación del término y el egoísmo innato del ser humano pasan a generar los problemas que nos traen en nuestra vida diaria este sentimiento, tan apetecido por algunos, tan mal usado por otros, tan dañinos para el resto.

1. De Amore

Partamos por el principio. Amor, del latín, amor, -oris, "es un concepto universal relativo a la afinidad de seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista" [1]. Desde aquí, se pueden sacar muchos tipos de amor, muchos de los cuales no son el objeto de este ensayo, por lo que me abocaré a los que son importantes para esto.

Diré que el amor se considera, normalmente, como un "sentimiento profundo e inefable de preocupación cariñosa por otra persona, animal o cosa" [1]. Tenemos, usualmente, el amor propio (o autoestima), amor fraternal, filial, la amistad, el amor platónico (concepto altamente desvirtuado a través de la cultura popular, hasta ser una aberración remitida a una idealización de la apariencia física), el amor romántico, amor sexual (éste es el amor del que normalmente hablaban los antiguos, al referirse al amar a una persona).

Para efectos de este pequeño ensayo, lo que me interesa es hablar del amor romántico y sus variaciones modernas.

Cuando a un ser humano común y silvestre se le pregunta sobre su concepto de amor, lo primero que le vendrá a la cabeza será probablemente el concepto del amor de pareja. Lo que he observado al respecto, es que las personas tienen en la mente una idea muy extraña al respecto. Este amor se supone (dice) que tiene una entrega incondicional al ser amado, al hacer lo que uno pueda con tal de hacerlo feliz, la persona que ama es capaz de una entrega infinita al ser amado.

Hay muchas perspectivas al respecto, pero dejaré de lado las más científicas por requerir de un estudio más acabado que en estos momentos no estoy de ánimos de hacer.

Nos cuenta la historia de la cultura pop (sea en la forma de la religión, poesía, música, pintura, literatura, etc.) que del amor sólo se pueden derivar cosas buenas, porque es un sentimiento bueno en sí mismo, deriva de Dios, Yahvé, Buda, Alá, Flanders, Jebukrishna, o quien sea el dios de turno en la cultura que hable de ello, y los santos alcanzan, o casi, el máximo logro de Dios (de nuevo, reemplácese con lo que considere necesario o lo que crea), que es el amar incondicionalmente a todo, a los que le escupen en la cara, a los que se postran de rodillas ante él, a los que se arrastran de rodillas durante 10.000km para llegar a una iglesia donde Él, obviamente, no está, pero juran que está allí.

Se supone que por amor se han hecho las cosas más increíbles, desde piezas maestras del arte, hasta guerras completas (por ejemplo, la Guerra de Troya). El amor es la musa inspiradora de varios miles de artistas, y algunos idealistas lo miran como el objetivo final de la existencia humana. Todo muy lindo. Pero, ¿son las cosas tal y como las pintan? He visto mucho a lo largo de mi vida, que si bien no ha sido larga, me ha permitido apreciar una gran cantidad de cosas.

2. De Morte

Tal vez sea fatalista, pero me gusta el concepto.

En el prólogo he dicho que el amor es varias cosas relacionadas con el Ego (palabra latina para denotar al pronombre personal nominativo de la primera persona). Me explico, en base a lo que he dicho de un comienzo, que esto se centra en el amor romántico.

"El amor romántico es uno de los modelos de amor que fundamenta el matrimonio monogámico y las relaciones de pareja estables de las culturas modernas, principalmente las occidentales" [2]. No es una definición, pero es una descripción acerca de nuestro modo de ver el mundo que nos rodea. Lo que hay que hacer notar aquí es que el concepto de amor romántico, este amor, en teoría, desinteresado y que nos permite entregarnos completa y totalmente al ser amado, no es más que una falacia que oculta nuestro innato egoísmo, nuestra afición por mantener a una persona a nuestro lado, considerándola, prácticamente, de nuestra propiedad. He visto muchas almas destruidas porque el gran amor de su vida se va con otra persona, con una persona a la que “corresponde”, usando nuestra terminología occidental.

Ni hablar de los celos. Para algunos, una muestra de cariño, pero, en la gran mayoría de los casos, un sentimiento de posesión sobre la persona casi patológico (me gusta esa palabra, y su uso es adecuado).

Mi punto a este respecto es que, a pesar de lo mucho que se adorna el sentimiento, que se lo idealiza y todo lo demás, es un concepto, por lo bajo, peligroso; puesto que permite que afloren partes de nosotros mismos que en ningún otro caso seríamos capaces siquiera de darnos cuenta de que las tenemos. La necesidad de tener una persona que nos diga que nos necesita, la necesidad de estar con esa persona hace que los seres se vuelvan (auto)destructivos y que demuestren que lo que les importa de verdad, no es, como dicen, la persona amada, sino que la posesión de esa persona (generalmente, la posesión física).

Eso nos lleva a otro tema: la desvirtuación del matrimonio y los compromisos de pareja (que, desde un principio estuvieron mal definidos, o, dicho de otro modo, nunca fueron lo que se suponía que fueran). Mientras que de la boca para fuera dice la gente “Nos hemos casado”, lo que quieren decir es “Desde ahora, es ilegal para mi espos@ tener relaciones físicas, sean sexuales o sólo caricias, con seres de cualquier índole diferentes de mí mism@”. O el noviazgo, llamado en Chile, pololeo, un compromiso netamente de palabra, vendría a significar que es socialmente rechazado y repudiado que tengas contactos cercanos del tercer tipo con otros seres, de nuevo, de cualquier índole (con las gentes de hoy en día, no tienen porqué ser necesariamente humanos).

¿Es realmente necesario el tener un compromiso que sirva de pantalla para esas ruines y viles intenciones? Es claramente más complicada la honestidad que ocultar las verdaderas intenciones, pero ¿por qué hemos de ocultarnos las razones a nosotros mismos? La mayor parte de la gente cree a pies juntos en esas patrañas, y ni aunque quisiera se dar´ıan cuenta de la gran falacia oculta tras ese tipo de compromisos. (1)

Otro punto a tratar es el de la amistad y el “amor”. ¿Por qué la gente cree que ambas cosas son incompatibles? A mi novia la considero una amiga de verdad (y el amor que siento por ella ya pasó por esa etapa de voluntad de posesión, y ahora está en una etapa en la que no estoy seguro de si la protejo a ella o a mí mismo, pero eso es harina de otro costal), pero la mayor parte de la gente considera que ambos sentimientos son incompatibles, que uno no puede ser amigo de su pareja afectivo-sexual, sino que es lo uno o lo otro. La mayoría de la gente no soporta ese sentimiento de “amor no correspondido” (i.e., sexo no logrado), y si llegan a cometer la “torpeza” de revelarlo, se alejan del anterior amigo o amiga, porque no soportan la felicidad del dizque ser “amado” con otra persona diferente de ellos mismos. Lo he visto varias veces. Y es patético.

Entonces, queda la pregunta... ¿Es tan puro el sentimiento como lo pintan? ¿O no es más que una de las tantas mentiras con las que nos han venido engatuzando desde hace siglos, si no milenios?

3. Conclusión

A modo de conclusión, debo decir que a lo largo de mi vida he observado y experimentado, formulado tesis y comprobado, y el amor romántico al que me he referido no es un sentimiento altruista, como pretenden hacernos creer, y como (muchas veces) nosotros mismos nos hacemos creer, sino que es el rotundo deseo de querer poseer a la persona amada. en el sentido más físico y espiritual de la expresión, no basta con ver a la persona feliz, o hacer lo que sea para hacerla feliz, como sería idealmente, sino que tenemos que ser nosotros mismos quienes hemos de obrar su felicidad, y los únicos autorizados a físicamente poseerlas, y que toda su felicidad derive de nosotros, y no de otras personas, es la necesidad de sentirnos útiles, cuando amamos, no amamos al ser amado, sino que a nosotros mismos en un afán de subirnos constantemente el ego, demostrando, una vez más, nuestro egocentrismo y egoísmo innato que poseemos como seres humanos.

Sólo me queda recomendar a las personas que lean esto que sean un poco más honestas consigo mismas y con las personas que dicen amar, y que piensen si de verdad los aman, o sólo necesitan que les suban el ego. Yo ya sé lo que tengo que saber.


Notas
1 Sé que lo primero que se le viene a la cabeza a la gente es que uno probablemente es soltero por escribir todas estas cosas, pero la verdad es que llevo más de un año de compromiso de palabra de esta índole, he pensado varias veces en todo esto, así que hablo con conocimiento de causa, con todo lo que eso implique.


Referencias
[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Amor
[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Amor_rom%C3%A1ntico

Atte.
Javier

3 comentarios:

Dr. Jackal dijo...

A huevo... haz dado en el blanco xD.

Dímelo a mí que he pasado varias veces por ese infierno.

Esa misma necedad de posesión y control es el mayor enemigo en todas las relaciones, no puedes terminar con la libertad de una persona que presumes amar.

Es bastante curioso, fíjate. Precisamente hace unos días me puse a leer este libro de Osho en el que habla de lo mismo. Uno se da cuenta de muchas cosas, hasta que comprendes que todo el tiempo estuviste tratando de atrapar el aire con las manos.

En mi caso lo máximo que había durado era un mes (bueno, con la de ahora ya rompí récord xD) y es que no podía aceptar que amara a otra persona también :3

Nunca le dije nada hasta que un día estallé x_x

Weeee... cómo nos encanta sufrir, en lugar de aprovechar el tiempo.

En fin, interesante artículo, muestras bastante inteligencia.

Saludos.

Oxio dijo...

Primero, gracias por los halagos xD...

me nació el ensayo de mis propias observaciones y vivencias...

Traté de imprimir el libro a pdf, pero no resultó, y como tnego PC sólo de lunes a viernes (hoy toy colado acá, solamente xD), no puedo leerlo en inet, e imprimirlo, no lo haré hasta q haia leido algo más q las dos líneas q leí... aunque se ve interesante...

Mi caso es que la novia actual es la única, y, por lo que me he dado cuenta estando con ella, si no se cumplen ciertas circunstancias muy específicas que por mi propia integridad no publicaaré acá, probablemente sea la única que se lleve el título xD...

Una cosa chistosa sobre los seres humanos es que buscan la felicidad y la pureza a través del sufrimiento... ahora que lo mencionas... en lugar de ser felices, deciden sufrir por lo que no pueden lograr... por mi parte, he encontrado que tanto lo bueno como lo malo se puede aprovechar bastante bien y puedes sacar mucha más experiencia de vida viviendo (valga la redundancia xD) todas las emociones que puedas sentir, no sólo las buenas...

si aprovechas de disfrutar tu tristeza o tu rabia, puedes aprender muchas cosas, de ti y de la vida en general...

tal vez algún día escriba al respecto xD...

grax por leer :D
saludos
atte
iop

Dhamar dijo...

concuerdo contigo en varios aspectos, en especial en la parte donde tácitamente dices que quien ama es masoquista... pero es un análisis que da para mucho más...
otro punto en el que también te encuentro toda la razon, es que el normal de la gente es no aceptar la combinación entre amor y amistad. A mi forma de pensar, son dos cosas inseparables. El amor (amor romántico, para seguir con lo tuyo) es imposible de desligar de la amistad. (sub entendiendose la amistad como la relación de confianza que se establece con alguien que no pertenece a tu circulo familiar), ya que amor sin confianza ya pasaría a tener otro nombre...

se despide con un bye... Dhamar
(nos estamos leiendo por ahi)