martes, 4 de septiembre de 2012

Corriente de la Conciencia

(Tribulaciones de una mente que se niega al reposo)

Es la 1:27 de este martes de septiembre, solo en la casa, con el tarro nuevo en mis piernas, una de las gatas durmiendo, las otras dos lavándose y por alguna razón, no quiero irme a dormir. ¿Todavía? No sé. Simplemente, sentía la necesidad de hacer algo. Algo como escribir, componer... Tal vez jugar, pero si me pongo a hacerlo, no lo dejo hasta la próxima semana y tengo que levantarme temprano para lavar dejar la loza lavada --- cosa que debí hacer hoy en la tarde, pero por razones de sobra conocidas por adolescentes y procrastinadores profesionales, no hice --- antes de irme a clases.

Debiera estar haciendo muchas cosas. Revisando informes de años anteriores para hacer el resumen de mi proyecto de título, estudiando materias misceláneas de administración, calculando la aproximación a segundo orden de la teoría de perturbaciones de mecánica cuántica.

Intenté aplicarme a mi pasión compositiva, pero no fui capaz de generar más de 12 compases de dudosa calidad musical en cualquier nivel. Intenté pensar en un buen tema para un ensayo, pero no soy capaz de redactarlo de forma que se entienda la idea de manera clara, a pesar de que tengo claro sobre qué quiero escribir (básicamente, sobre cierta serie de televisión, catalogada como teleserie nocturna, signifique lo que signifique eso, en la que se intenta erigir un monumento al concepto mémico del forever alone, a través de la vida de una mujer que vuelve a la soltería tras años de relación; una serie que quiere transmitir el mensaje "si usted está sola/o, es porque tiene traumas de vidas pasadas con las relaciones de parejas o porque es inmadura/o; y si estaba con pareja y se queda sola/o, su deber es encontrar una nueva pareja lo antes posible", sin tener muy claro a pito de qué viene ese concepto tan infantil, por decirlo de forma no insultante, cuando la palabra exacta que busco es imbécil).

En fin, tras mucho pensarlo, decidí dejar de hacerlo y dejar que los dedos fluyan con lo que sea que tenga en la mente. Universidad, vida nueva, casa nueva, investigación, aprendizaje, aceptación... cosas sobre las que habría que hablar en alguna medida, y no sé si me atreva a pensar algunas cosas. Me he topado a lo largo de mi vida con situaciones que si bien a nivel visceral comprendo, a nivel consciente me niego a formularlas como pensamiento coherente --- en el sentido de que esté "bien redactado", por así decirlo ---, debido a que hay cosas que me da miedo pensar, no por lo que implica el pensarlas, o a lo que pueda llevar, sino que porque son cosas que me hacen cuestionarme algunas bases que no me quiero cuestionar. Todo el mundo tiene cosas sobre las que no se cuestiona. Los creyentes, sobre todo. Viven una vida de mentiras, porque no quieren asumir que su vida completa está basada en mentiras y todo lo que hacen es una mentira, que a fuerza de repeticiones, parece verdad, pero sigue siendo mentira. En mi modo analítico de ser, todo me lo cuestiono, pero hay cosas que si bien podría cuestionarlas, prefiero no hacerlo, porque me significaría ponerme a desechar cosas en mi vida que no quiero desechar, deshacerme de situaciones de las que no quiero deshacerme si puedo evitarlo.

Son el tipo de cosas que me hacen pensar en qué mierda me encuentran de fuerte algunas personas que me encuentran tal, cuando yo mismo no encuentro fortaleza alguna de la que agarrarme.

Al final, de tanto cuestionarme cosas, me pregunto si realmente terminaré dedicado a lo que quiero, a lo que me gusta, que es la investigación, a lo que me apasiona, que es la música, o a un trabajo de oficinista propio de la clase media, como es a lo que pareciera que la vida me está dirigiendo de a poco. Conociéndome como me conozco, es altamente probable que lo soporte, aunque no me guste. Lo que me cuestiono, son las consecuencias de hacerlo. Son preguntas que vienen a pito de que estoy pronto a terminar mi carrera --- idealmente --- y tengo que ver si es que de verdad me dedico a lo que quiero y me gusta, o entro como un obrero más en la máquina laboral. Con todo lo que eso signifique.

Al final, no sé ni lo que pienso, ni porqué, ni lo que haré con mi vida, ni porqué.

Esta semana comienzan los ensayos de la orquesta de la universidad. A ver si logro reintegrarme a ellos.

2 comentarios:

† Karmilla TrIsTe † dijo...

Tranquilo, a todos nos pasa.! Tiene que seguir para adelante, y en un futuro se volvera a preguntar, porque cresta fui tan dudoso? si mira el exito que tengo xD ...

No se, es por decir. Cuidese y Suerte.! =D

Javier Salazar Loyola dijo...

Gracias :P...

Sí, espero que así sea, aunque nunca dejo de dudar por todo.

Anoche tenía una seria necesidad por la diarrea mental >.<