Tras tener el blog un poco botado (esto debido a dos faltas mías: falta de inspiración y falta de tiempo), me daré el tiempo de vomitar lo que siento y pienso en este momento... ya que no ando con muchas ganas de escribir ni acerca de la escoba que tiene Gadafi, Qaddafi o como coño se pronuncie (hay tantas formas de transliterarlo como fuentes en internet al respecto, así que lo mencionaré en su lengua: مُعَمَرْ القِذَافِي, lo que sea que eso signifique), ni de lo que pasa en el resto del mundo o las bendiciones de la ciencia hoy en día, destruidas todas por intereses económicos en un sistema condenado a colapsar. Ni hablar de la escoba que hay en mi podrida tierra natal, donde la gente se queja porque sí, porque no, porque podría ser, porque ay es que no sé, porque condenan a alguien de la CNI, donde no lo condenan, donde cierran o no una planta industrial (hecho que, de acontecer, curiosamente celebran como un gran triunfo del pueblo que lo exige, el mismo que después se queja del desempleo causado por la carencia de industrias para trabajar, porque el pueblo ha pedido que las cierre... ¿qué mierda esperan lograr estos pobres animales?), etc, etc, etc.
En fin, podría tratar muchos tópicos a modo de apreciación personal, podría escribir mi opinión al respecto o podría volver este un blog de descargas (la forma más rápida de tener miles de seguidores, por alguna razón... ¿me extraña? No, para nada, es incluso algo obvio), o podría comentar mis proyectos, trabajos, o lo que sea en que esté en este instante inmiscuido de alguna manera u otra... ¿por qué no lo hago? Porque estoy hasta la reverenda mierda con todo esto.
Es lo que me gusta. En cierto modo, algunos de mis trabajos me han traído satisfacciones, como los resultados de la práctica del verano, donde pude cumplir los objetivos bastante descentemente, y el tema tiene muchas proyecciones a futuro, lo que me ha hecho entusiasmarme sobremanera por continuar el área de estudio que comencé a duras penas el año pasado.
Ahora viene el problema... ¿por qué mierda todo lo que hago termina provocándome úlceras?... creo que escribirlo no es lo suficientemente expresivo, y hacerlo más expresivo hará que se vea como el reverendo O'Hara. Por un lado, tratando de optimizar los sistemas de funcionamiento, terminaron por colapsar y estaremos mucho tiempo funcionando a menos de la capacidad óptima, con resultados seguramente paupérrimos, y todo ello por priorizar, mientras que por otro lado, tratando de hacer que las cosas funcionaran, y persiguiendo a Pedro, Juan y Diego para poder obtener lo que necesitaba de cada uno, se me olvida un detalle magnífico y resulta que ¡ta chán! Al parecer no tengo NADA de lo que quería, y no lo tendré en el futuro cercano, jodiendo todo aquello por lo que traté de luchar. Y haciendo que todos los problemas acontecidos por mi selección de prioridades hayan sido en vano.
O sea, después de un mes dando vueltas, corriendo para todas partes, tratando de tenerlo todo de la mejor forma posible, confiando, sudando, rogando, explicando, vendiendo, resulta que he terminado con NADA, absolutamente NADA.
¿Qué mierda mi vida?
¿En qué momento cometí el error? ¿Fue en septiembre del año pasado? ¿Fue hace 3 años, cuando lo deseé? ¿Qué CRESTA hice mal?
jueves, 31 de marzo de 2011
Frustrante inicio de semestre (Corriente de la consciencia)
Géneros:
Apreciaciones personales,
Frustración,
Vivencias
jueves, 26 de agosto de 2010
Activistas de Facebook: La nueva forma de rezar
Rezar: cómo hacer nada y pensar que estás ayudando.
Esa es la nueva forma de hacer activimismo hoy en día, una tendencia cada vez mayor que se ven en redes sociales, en particular en Facebook, donde pareciera que con sólo unirse a un grupo de nombre activista uno estaría ayudando en algo a
¿Cuál es la patética realidad tras esto?
¡A NADIE le importa lo que hagan o deshagan los internautas de Facebook!
¿Cuándo alguien se ha preocupado por lo que diga un grupito ridículo de nombre ``tal o cual presidente es un inútil y no será quien me gobierne''?
La cruda realidad es que hay una cantidad cada vez mayor de pelotudos que parecieran pensar que por el mero hecho de unirse a un grupo o hacerse fan de una página de corte ecologista cambiarán el mundo... y su único aporte al ecosistema es aumentar el espacio utilizado de forma inútil en las bases de datos que mantienen esas páginas (o sea, uso inútil de los recursos, espacio que podría utilizarse para algo más productivo, lo que resulta que estos supuestos ecologistas no hacen más que todo lo contrario de lo que pretenden).
Ahora bien, si a alguno de estos energúmenos pseudopensantes se le ocurriera una idea muy loca, algo así como, por ejemplo, HABLAR CON LAS AUTORIDADES PERTINENTES, las cosas serían muy diferentes. Un ejemplo que me afecta directamente es el caso de Morgana, una disco underground de Valparaíso, donde pasaron un buen tiempo colocando sólo new wave, dark wave o electrodark en alguna de sus muchas formas. ¿Dónde quedaba el metal o el gótico clásico para los que nos gustaban esos estilos? Luego del quiebre o cierre de varias discos dedicadas al tema, Morgana iba siendo la única opción viable, y no funcionaba como a un buen grupo de gente nos hubiese gustado que lo hiciera. Entonces, en Facebook, alguien creó un grupo al respecto en el que abogábamos por un futuro mejor para el local y donde pudieramos ir y disfrutar de nuestros gustos, variando entre todos los posibles estilos. Los creadores de este grupo hablaron con la dueña del local y ella les propuso que si juntaban suficiente gente, se acogería la petición, hablando de, por lo menos, 100 personas, logrando al momento de la petición, cerca de 120 personas y ahora van en más de 200 (hay que considerar que la región no tiene mucha gente).
¿Cuál es el punto de esto?
Mostrar que se pueden lograr cosas, pero primero que todo, ¡tienen que saber qué es lo que quieren y hablar con las autoridades del caso, dar a conocer las inquietudes y utilizar el número de personas que se unen a los grupos o se hacen fan como una referencia de cuánta gente apoya la causa!
Si no, ¿qué lograrán más que perder el tiempo y ayudar a hacer más basura con los recursos de la Internet? Como si no hubiera ya suficiente basura por doquier en la red.
Entonces, el punto en cuestión será:
¿Harán algo de VERDAD por la humanidad y el planeta (esto último es ampliamente discutible) o sólo se quedarán detrás de sus teclados haciéndose fan de cuánta página se les cruza por delante, de cada grupo con el que tropiezan, y pensando que cambiarán el mundo haciendo click cuando lo único que hacen es NADA?
Un llamado a la reflexión, que probablemente nadie lea nunca.
Géneros:
Apreciaciones personales
miércoles, 5 de mayo de 2010
Fanviña 2009
Aquí presento una colección de fotos que nos sacamos con unos amigos y mi niña en el Fanviña del año 2009 en la Quinta Vergarara, Viña del Mar. Los fotógrafos son varios personajes que no recuerdo bien. En la foto presentada aquí, de derecha a izquierda, estamos Juanín, Bego y yo.
El contexto en el que fuimos, es en la máxima reunión de gente freak y nerds de la zona Valparaíso-Viña del Mar, y mientras que todo el mundo se disfrazaba para ir y tratar de llamar la atención, nosotros (los tres junto a algunos más), ahora bautizados como el Team WGT, fuimos vestidos tal cual como nos gusta hacerlo. Algunos más modernos que otros, pero mi niña y yo, completamente influenciados por la era victoriana.
Para ver el álbum, click en la foto.
Para este año, esperamos ir en masa como el team, de forma de tener nuestro propio mini encuentro al estilo del gran evento en Leipzig, al que por razones monetarias y de distancia, no nos es posible ir. Si consigo las fotos de ese, las subiré también y las postearé. Éstas, me costó cerca de un año conseguirlas.
Saludos a los que lean esto.
PS: No nos creemos vampiros, sólo nos gusta el modo de vestir de épocas pasadas.
El contexto en el que fuimos, es en la máxima reunión de gente freak y nerds de la zona Valparaíso-Viña del Mar, y mientras que todo el mundo se disfrazaba para ir y tratar de llamar la atención, nosotros (los tres junto a algunos más), ahora bautizados como el Team WGT, fuimos vestidos tal cual como nos gusta hacerlo. Algunos más modernos que otros, pero mi niña y yo, completamente influenciados por la era victoriana.
Para ver el álbum, click en la foto.
Para este año, esperamos ir en masa como el team, de forma de tener nuestro propio mini encuentro al estilo del gran evento en Leipzig, al que por razones monetarias y de distancia, no nos es posible ir. Si consigo las fotos de ese, las subiré también y las postearé. Éstas, me costó cerca de un año conseguirlas.
Saludos a los que lean esto.
PS: No nos creemos vampiros, sólo nos gusta el modo de vestir de épocas pasadas.
jueves, 29 de abril de 2010
Stress, Planes, Música, Estudio...
Luego de una semana del demonio, en la que he tenido tareas malignas de las que empieza uno a hacerlas a las 8 de la noche de un lunes y termina a las 8 de la noche de un lunes (una o dos semanas después), y con certámenes y tareas que aún no han terminado, me sigo cuestionando lo que vaya a hacer con mi vida a futuro...
En mí se reúnen intereses tan dispares que bien pude haber sido renacentista o romántico... por un lado, hay humanidades que me encantan: idiomas (en particular los clásicos), la música (la gran pasión de mi vida, en la que sigo incursionando cada vez que puedo y cuando no también); mientras que por otra parte, una de mis grandes frustraciones es no saber de biología y sentir que, con muy pocas excepciones, me tratan de meter el dedo en la boca cada vez que me hablan de ella (a ello, agregar que mi profesora jefe de mis últimos años en el colegio le comentó a mi madre que lo mío era la salud y no las matemáticas); y la física y la matemática me interesan de igual forma, pero la diferencia con ellas es que no soy bueno para ninguna... me atraen, y no me complican como al común de los mortales, pero no soy bueno en ellas.
La ciencia por un lado me llama.
El arte por el otro, me llama con la misma fuerza...
Entonces, la pregunta es... ¿qué demonios hago? Al terminar ingeniería, estudio música, medicina (no me conformo con menos), un doctorado o magister para investigación o me dedico a trabajar y a perder mi vida y las posibilidades de conocer cada vez más?...
En fin, tenía que desahogarme en algún lado... y qué mejor que un blog que nadie lee? :P
En mí se reúnen intereses tan dispares que bien pude haber sido renacentista o romántico... por un lado, hay humanidades que me encantan: idiomas (en particular los clásicos), la música (la gran pasión de mi vida, en la que sigo incursionando cada vez que puedo y cuando no también); mientras que por otra parte, una de mis grandes frustraciones es no saber de biología y sentir que, con muy pocas excepciones, me tratan de meter el dedo en la boca cada vez que me hablan de ella (a ello, agregar que mi profesora jefe de mis últimos años en el colegio le comentó a mi madre que lo mío era la salud y no las matemáticas); y la física y la matemática me interesan de igual forma, pero la diferencia con ellas es que no soy bueno para ninguna... me atraen, y no me complican como al común de los mortales, pero no soy bueno en ellas.
La ciencia por un lado me llama.
El arte por el otro, me llama con la misma fuerza...
Entonces, la pregunta es... ¿qué demonios hago? Al terminar ingeniería, estudio música, medicina (no me conformo con menos), un doctorado o magister para investigación o me dedico a trabajar y a perder mi vida y las posibilidades de conocer cada vez más?...
En fin, tenía que desahogarme en algún lado... y qué mejor que un blog que nadie lee? :P
Géneros:
Apreciaciones personales,
Destino,
Frustración,
Sueño
miércoles, 31 de marzo de 2010
Crónicas de un viaje anunciado
Al momento de comprar mi pasaje hacia el intercambio, uno de los puntos importantes fue el pasaje de vuelta. Tras un momento de cavilación, pensé que el primero de marzo sería la fecha perfecta por muchas razones. Por un lado, está el que me dejaría, por lo menos, una semana de descanso antes del viaje de vuelta y, dado que no estaba seguro de cuándo comenzaba las clases del siguiente semestre, no es mala opción el volver en los días en que estadísticamente comienza el año académico, aunque sean un poco justos.
Lo que nadie esperaba, es que un fuerte terremoto, cuya noticia dio vuelta al mundo tan rápido que me enteré de él por una amiga, llamada Lotta, que vive en Finlandia (una de las amistades cultivadas en el intercambio). Ese terremoto derrumbó el segundo piso del aeropuerto internacional de Santiago, impidiendo a los que viajan por líneas diferentes de Lan Chile llegar al país por ese medio, que es el medio por el que yo volvía, a través de líneas aéreas TAM (brasileña).
Al llegar a Frankfurt, tras el largo viaje de una hora y media desde Offenburg (en tren ICE, el InterCity Express, en los trenes regionales la duración es de cerca de 4 horas o un poco más, y con muchos transbordos), debo esperar cerca de dos horas hasta que comenzaran a atender en el aeropuerto en el puesto de TAM, todo para darme la fatídica noticia: no puedo llegar a Santiago por medio de TAM, ``la'' opción vendría a ser llegar a Buenos Aires y de allí, por medio de la caridad llegar a Chile, ya que, por desgracias de la vida, mi gran presupuesto ascendía a US$8 más 5€... no es que se pueda hacer mucho con ello, de cualquier forma. Menos en el aeropuerto.
Tras muchas cavilaciones sin saber qué demonios hacer en mi situación, decidí hacer algo suicida (no, no maté a ningún suizo), y me puse a la cola (por tercera vez, no explicaré todas las vueltas que tuve que darme hasta llegar a este punto), y mientras esperaba para cambiar los pasajes, una de las encargadas se acercó a todos los pasajeros que esperaban a preguntar quiénes iban a Santiago, para dar la información de que lograron que, mediante su acuerdo con Lan Argentina, nos enviaran a Mendoza. Bien, esto está más cerca de la salvación y del destino, pensé.
En resumen, el viaje... Primera escala: Sao Paulo, aeropuerto internacional cuyo nombre no recuerdo ahora. Un aeropuerto horrendamente grande. Si no me equivoco, llegamos por la puerta 20 y poco, o algo así, mientras que, tras averiguar durante un tiempo no despreciable (estres considerable incluido), el que partía a Buenos Aires lo hacía por la puerta 4b... al otro lado del ``pequeño'' aeropuerto.
Segunda escala: Buenos Aires. Averiguando, descubrimos (al final, nos reunimos un trío extensible a cuarteto y posterior sexteto de viaje) que tendríamos que cambiarnos de aeropuerto, desde el internacional, al nacional de Buenos Aires, y desde aquel tendríamos que viajar a Mendoza.
De improviso nos vimos atravesando la capital transandina en un taxi, pagado por la empresa, que amablemente nos llevó por la avenida principal de la ciudad, haciendo algo de turismo improvisado. Son gente muy amable los argentinos, mientras los brasileños a duras penas hablan inglés, al menos en el aeropuerto... algo bastante cuestionable, si consideramos que hay gente de todas las nacionalidades que llegan allí.
Una vez en Mendoza, descubrimos que Lan y el consulado de Chile se asociaron para llevarnos a los muchos pasajeros estancados en Argentina en buses hasta el Terminal Sur de Santiago. Así que esperamos un rato, hicimos unas últimas colas, y nos encontramos en el extenso viaje de 9 horas o así de vuelta a Santiago. Una hora detenidos en la Aduana del paso Los Libertadores, y luego, dormir y ver el paisaje nocturno de la vuelta al país... rocas caídas en el paso después del movimiento de los suelos.
Finalmente, llegué a casa, con 3 timbres en el pasaporte, en lugar de sólo 2, como era lo que esperaba y lo esperable...
Extraños rumbos los que lo llevan a uno por el mundo... un día estás en Alemania y al siguiente, en Argentina... todo para terminar al siguiente en Chile... 18 horas más tarde de lo planeado.
Puede que en un futuro incluya las apreciaciones personales de lo que pasó más que lo que pasó per se.
Lo que nadie esperaba, es que un fuerte terremoto, cuya noticia dio vuelta al mundo tan rápido que me enteré de él por una amiga, llamada Lotta, que vive en Finlandia (una de las amistades cultivadas en el intercambio). Ese terremoto derrumbó el segundo piso del aeropuerto internacional de Santiago, impidiendo a los que viajan por líneas diferentes de Lan Chile llegar al país por ese medio, que es el medio por el que yo volvía, a través de líneas aéreas TAM (brasileña).
Al llegar a Frankfurt, tras el largo viaje de una hora y media desde Offenburg (en tren ICE, el InterCity Express, en los trenes regionales la duración es de cerca de 4 horas o un poco más, y con muchos transbordos), debo esperar cerca de dos horas hasta que comenzaran a atender en el aeropuerto en el puesto de TAM, todo para darme la fatídica noticia: no puedo llegar a Santiago por medio de TAM, ``la'' opción vendría a ser llegar a Buenos Aires y de allí, por medio de la caridad llegar a Chile, ya que, por desgracias de la vida, mi gran presupuesto ascendía a US$8 más 5€... no es que se pueda hacer mucho con ello, de cualquier forma. Menos en el aeropuerto.
Tras muchas cavilaciones sin saber qué demonios hacer en mi situación, decidí hacer algo suicida (no, no maté a ningún suizo), y me puse a la cola (por tercera vez, no explicaré todas las vueltas que tuve que darme hasta llegar a este punto), y mientras esperaba para cambiar los pasajes, una de las encargadas se acercó a todos los pasajeros que esperaban a preguntar quiénes iban a Santiago, para dar la información de que lograron que, mediante su acuerdo con Lan Argentina, nos enviaran a Mendoza. Bien, esto está más cerca de la salvación y del destino, pensé.
En resumen, el viaje... Primera escala: Sao Paulo, aeropuerto internacional cuyo nombre no recuerdo ahora. Un aeropuerto horrendamente grande. Si no me equivoco, llegamos por la puerta 20 y poco, o algo así, mientras que, tras averiguar durante un tiempo no despreciable (estres considerable incluido), el que partía a Buenos Aires lo hacía por la puerta 4b... al otro lado del ``pequeño'' aeropuerto.
En argentina... por si no lo creen.
Segunda escala: Buenos Aires. Averiguando, descubrimos (al final, nos reunimos un trío extensible a cuarteto y posterior sexteto de viaje) que tendríamos que cambiarnos de aeropuerto, desde el internacional, al nacional de Buenos Aires, y desde aquel tendríamos que viajar a Mendoza.
De improviso nos vimos atravesando la capital transandina en un taxi, pagado por la empresa, que amablemente nos llevó por la avenida principal de la ciudad, haciendo algo de turismo improvisado. Son gente muy amable los argentinos, mientras los brasileños a duras penas hablan inglés, al menos en el aeropuerto... algo bastante cuestionable, si consideramos que hay gente de todas las nacionalidades que llegan allí.
El obelisco chévere
Vista a través de la ventana del aeropuerto nacional en Buenos Aires
Una vez en Mendoza, descubrimos que Lan y el consulado de Chile se asociaron para llevarnos a los muchos pasajeros estancados en Argentina en buses hasta el Terminal Sur de Santiago. Así que esperamos un rato, hicimos unas últimas colas, y nos encontramos en el extenso viaje de 9 horas o así de vuelta a Santiago. Una hora detenidos en la Aduana del paso Los Libertadores, y luego, dormir y ver el paisaje nocturno de la vuelta al país... rocas caídas en el paso después del movimiento de los suelos.
Finalmente, llegué a casa, con 3 timbres en el pasaporte, en lugar de sólo 2, como era lo que esperaba y lo esperable...
La Cordillera de los Andes vista desde el otro lado
Extraños rumbos los que lo llevan a uno por el mundo... un día estás en Alemania y al siguiente, en Argentina... todo para terminar al siguiente en Chile... 18 horas más tarde de lo planeado.
Puede que en un futuro incluya las apreciaciones personales de lo que pasó más que lo que pasó per se.
jueves, 7 de enero de 2010
La Gente y la Civilización Occidental
Preludio a la Incongruencia
Dudo mucho que alguien lo sepa, e incluso, a muchos menos les importa (dado que en estos momentos, sólo tengo 2 seguidores, no es que mucha gente vaya a leer esto), pero el hecho es que estoy en medio de un semestre de intercambio académico desde Valparaíso, Chile a Offenburg, Alemania.
Todo el mundo piensa "qué maravilla, qué gratas experiencias, qué buena impresión para el currículum, bla, bla, bla, yakirish marikish"... Y los que no, empiezan desde el comienzo... "Alemania!, pero si es tan difícil la cosa allá, el idioma, con los nazis alemanes, los skin head, la cacha de la espada, la pata de la guagua, la campana de goma, los bigotes de Kung Fu, los cuatro cuartos, la carabina de Ambrosio, la pata del catre y lo que sobra está sobre la mesa", y están los que dicen "es tan diferente la cosa, todo tan caro, la cultura tan distinta, que son estrictos, que son aquí, que son allá...".
Ya saben a dónde apuntan todos esos comentarios. Ahora, tras 3 meses viviendo en esta bonita, pintoresca, pequeñaaldea ciudad, o pueblo (reemplácese la terminación correspondiente de los adjetivos), me he dado cuenta de todas las falacias que hay detrás de eso...
Las Falacias y la Cultura
En primer lugar, la mayor diferencia cultural existente entre ambos países, es la lengua. Fuera de eso, los alemanes tienen traumas con los nazis, al punto de que una amiga de Finlandia le escribió una carta a un amigo de ella en su tierra natal, y, como en la broma que ellos siempre se decían, saludó con un "Sieg Heil!", a lo que la familia que la recibió estuvo a punto de mandarla de vuelta, haciéndole pasar un mal rato, sólo por una broma que ella solía hacer.
De hecho, me he topado con más rojos que nazis (ninguno a la fecha).
Sobre lo estrictos que son... si consideramos que en Chile jamás se llega a la hora ni aunque la vida dependa de ello, y acá siempre se está puntualmente en todas partes (como debiera ser), no es que sea tan terrible...
Sobre lo del currículum y las experiencias... mmm... eso depende, la mayoría de la gente que viene de intercambio viene con el afán de conocer media Europa, viajar por todas partes y, en los ratos libres, estudiar.
Mi objetivo fue diferente desde el comienzo, yo quería venir a vivir acá, para ver si me sentía bien, si me sentía a gusto, para decidir si en el futuro haría todo lo posible por venirme a vivir acá, lejos de una tierra que me vio nacer, crecer, pero que no me hace sentir bien.
La Civilización Occidental
Ahora, el punto de esta publicación, en su mayor parte carente de sentido, simplemente trato de darle un sentido para poder mantener vivo este pequeño y miserable blog de bajo presupuesto y minimalista (no sé porqué, pero parece que soy un minimalista innato al mismo tiempo que me encanta la grandilocuencia y la mostruosidad en el arte... por ejemplo, compongo música para orquesta, basada en pocos motivos y temas, tratando de explotarlos lo más posible, mientras que un cuarteto de cuerdas me aburre), el punto de esta publicación, como iba diciendo antes de que mis corrientes de la conciencia me desviaran, es que el descubrimiento más trascendental para mi vida acá, es que no hay, en última instancia, prácticamente ninguna diferencia entre las gentes de los dos países que he visitado, y dado que he conocido más gente de países herederos y vivientes de la civilización que nos une, he constatado que no existen más diferencias entre todos, al fin y al cabo, somos hijos de lo mismo: una mezcolanza entre Roma, Grecia, Galia, Arabia, Germania, Sajonia, el cristianismo, el judaísmo y el islam, en mayor o menor medida, pero que nos hace ser básicamente lo mismo...
Ejemplo: la gente me mira igual de raro acá cuando camino por la calle (o cuando me escuchan hablar cuando ando con cuerda) que cuando estaba en Chile, por ser metalero y gótico soy igual de raro acá que allá; la gente a la que le agrado me trata igual acá que allá, a la que le desagrado, lo mismo.
Una de las pocas diferencias que he notado, es que acá la gente te mira a los ojos cuando te habla, y te escucha. Si aprende o no de lo que tienes que decir, es un cuento diferente, pero la gente te escucha, al menos... allá en Chile, fingen que te escuchan, para después decirte que estás mal de la cabeza.
Otro ejemplo: los vándalos hiphoperos grafiteros hacen las mismas payasadas que en Chile, los emos son iguales, la gente se viste sin ninguna gran diferencia, tienen gustos diferenciados sólo por la situación geográfica y sus posibilidades (y lo que esto conlleva en términos de herencias culturales)...
Pero en última instancia, la gente es igual.
Igual de amigables, igual de amables, igual de traicioneros...
En definitiva, realmente cambié de cultura al viajar hasta acá, o sólo cambié el punto del mapa donde vivo?
saludos a toos
Dudo mucho que alguien lo sepa, e incluso, a muchos menos les importa (dado que en estos momentos, sólo tengo 2 seguidores, no es que mucha gente vaya a leer esto), pero el hecho es que estoy en medio de un semestre de intercambio académico desde Valparaíso, Chile a Offenburg, Alemania.
Todo el mundo piensa "qué maravilla, qué gratas experiencias, qué buena impresión para el currículum, bla, bla, bla, yakirish marikish"... Y los que no, empiezan desde el comienzo... "Alemania!, pero si es tan difícil la cosa allá, el idioma, con los nazis alemanes, los skin head, la cacha de la espada, la pata de la guagua, la campana de goma, los bigotes de Kung Fu, los cuatro cuartos, la carabina de Ambrosio, la pata del catre y lo que sobra está sobre la mesa", y están los que dicen "es tan diferente la cosa, todo tan caro, la cultura tan distinta, que son estrictos, que son aquí, que son allá...".
Ya saben a dónde apuntan todos esos comentarios. Ahora, tras 3 meses viviendo en esta bonita, pintoresca, pequeña
Las Falacias y la Cultura
En primer lugar, la mayor diferencia cultural existente entre ambos países, es la lengua. Fuera de eso, los alemanes tienen traumas con los nazis, al punto de que una amiga de Finlandia le escribió una carta a un amigo de ella en su tierra natal, y, como en la broma que ellos siempre se decían, saludó con un "Sieg Heil!", a lo que la familia que la recibió estuvo a punto de mandarla de vuelta, haciéndole pasar un mal rato, sólo por una broma que ella solía hacer.
De hecho, me he topado con más rojos que nazis (ninguno a la fecha).
Sobre lo estrictos que son... si consideramos que en Chile jamás se llega a la hora ni aunque la vida dependa de ello, y acá siempre se está puntualmente en todas partes (como debiera ser), no es que sea tan terrible...
Sobre lo del currículum y las experiencias... mmm... eso depende, la mayoría de la gente que viene de intercambio viene con el afán de conocer media Europa, viajar por todas partes y, en los ratos libres, estudiar.
Mi objetivo fue diferente desde el comienzo, yo quería venir a vivir acá, para ver si me sentía bien, si me sentía a gusto, para decidir si en el futuro haría todo lo posible por venirme a vivir acá, lejos de una tierra que me vio nacer, crecer, pero que no me hace sentir bien.
La Civilización Occidental
Ahora, el punto de esta publicación, en su mayor parte carente de sentido, simplemente trato de darle un sentido para poder mantener vivo este pequeño y miserable blog de bajo presupuesto y minimalista (no sé porqué, pero parece que soy un minimalista innato al mismo tiempo que me encanta la grandilocuencia y la mostruosidad en el arte... por ejemplo, compongo música para orquesta, basada en pocos motivos y temas, tratando de explotarlos lo más posible, mientras que un cuarteto de cuerdas me aburre), el punto de esta publicación, como iba diciendo antes de que mis corrientes de la conciencia me desviaran, es que el descubrimiento más trascendental para mi vida acá, es que no hay, en última instancia, prácticamente ninguna diferencia entre las gentes de los dos países que he visitado, y dado que he conocido más gente de países herederos y vivientes de la civilización que nos une, he constatado que no existen más diferencias entre todos, al fin y al cabo, somos hijos de lo mismo: una mezcolanza entre Roma, Grecia, Galia, Arabia, Germania, Sajonia, el cristianismo, el judaísmo y el islam, en mayor o menor medida, pero que nos hace ser básicamente lo mismo...
Ejemplo: la gente me mira igual de raro acá cuando camino por la calle (o cuando me escuchan hablar cuando ando con cuerda) que cuando estaba en Chile, por ser metalero y gótico soy igual de raro acá que allá; la gente a la que le agrado me trata igual acá que allá, a la que le desagrado, lo mismo.
Una de las pocas diferencias que he notado, es que acá la gente te mira a los ojos cuando te habla, y te escucha. Si aprende o no de lo que tienes que decir, es un cuento diferente, pero la gente te escucha, al menos... allá en Chile, fingen que te escuchan, para después decirte que estás mal de la cabeza.
Otro ejemplo: los vándalos hiphoperos grafiteros hacen las mismas payasadas que en Chile, los emos son iguales, la gente se viste sin ninguna gran diferencia, tienen gustos diferenciados sólo por la situación geográfica y sus posibilidades (y lo que esto conlleva en términos de herencias culturales)...
Pero en última instancia, la gente es igual.
Igual de amigables, igual de amables, igual de traicioneros...
En definitiva, realmente cambié de cultura al viajar hasta acá, o sólo cambié el punto del mapa donde vivo?
saludos a toos
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Apreciaciones personales,
Viajes
miércoles, 2 de diciembre de 2009
De Amore et Morte
Resumen
Hace un par de días me puse a pensar (increíble, pero cierto), y me di cuenta de un pequeño y casi estúpido detalle, que mucha gente nota, pero pocos le dan verdadera importancia: un de los sentimientos más nobles de la humanidad, es decir, el amor, es uno de los sentimientos más egoístas, egocéntricos y perversos que existen, aunque per se no es un sentimiento maligno (la definición y aceptación de esa palabra es tema que podría desarrollar en no menos de 20.000 ensayos), pero las consecuencias de la
mala interpretación del término y el egoísmo innato del ser humano pasan a generar los problemas que nos traen en nuestra vida diaria este sentimiento, tan apetecido por algunos, tan mal usado por otros, tan dañinos para el resto.
1. De Amore
Partamos por el principio. Amor, del latín, amor, -oris, "es un concepto universal relativo a la afinidad de seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista" [1]. Desde aquí, se pueden sacar muchos tipos de amor, muchos de los cuales no son el objeto de este ensayo, por lo que me abocaré a los que son importantes para esto.
Diré que el amor se considera, normalmente, como un "sentimiento profundo e inefable de preocupación cariñosa por otra persona, animal o cosa" [1]. Tenemos, usualmente, el amor propio (o autoestima), amor fraternal, filial, la amistad, el amor platónico (concepto altamente desvirtuado a través de la cultura popular, hasta ser una aberración remitida a una idealización de la apariencia física), el amor romántico, amor sexual (éste es el amor del que normalmente hablaban los antiguos, al referirse al amar a una persona).
Para efectos de este pequeño ensayo, lo que me interesa es hablar del amor romántico y sus variaciones modernas.
Cuando a un ser humano común y silvestre se le pregunta sobre su concepto de amor, lo primero que le vendrá a la cabeza será probablemente el concepto del amor de pareja. Lo que he observado al respecto, es que las personas tienen en la mente una idea muy extraña al respecto. Este amor se supone (dice) que tiene una entrega incondicional al ser amado, al hacer lo que uno pueda con tal de hacerlo feliz, la persona que ama es capaz de una entrega infinita al ser amado.
Hay muchas perspectivas al respecto, pero dejaré de lado las más científicas por requerir de un estudio más acabado que en estos momentos no estoy de ánimos de hacer.
Nos cuenta la historia de la cultura pop (sea en la forma de la religión, poesía, música, pintura, literatura, etc.) que del amor sólo se pueden derivar cosas buenas, porque es un sentimiento bueno en sí mismo, deriva de Dios, Yahvé, Buda, Alá, Flanders, Jebukrishna, o quien sea el dios de turno en la cultura que hable de ello, y los santos alcanzan, o casi, el máximo logro de Dios (de nuevo, reemplácese con lo que considere necesario o lo que crea), que es el amar incondicionalmente a todo, a los que le escupen en la cara, a los que se postran de rodillas ante él, a los que se arrastran de rodillas durante 10.000km para llegar a una iglesia donde Él, obviamente, no está, pero juran que está allí.
Se supone que por amor se han hecho las cosas más increíbles, desde piezas maestras del arte, hasta guerras completas (por ejemplo, la Guerra de Troya). El amor es la musa inspiradora de varios miles de artistas, y algunos idealistas lo miran como el objetivo final de la existencia humana. Todo muy lindo. Pero, ¿son las cosas tal y como las pintan? He visto mucho a lo largo de mi vida, que si bien no ha sido larga, me ha permitido apreciar una gran cantidad de cosas.
2. De Morte
Tal vez sea fatalista, pero me gusta el concepto.
En el prólogo he dicho que el amor es varias cosas relacionadas con el Ego (palabra latina para denotar al pronombre personal nominativo de la primera persona). Me explico, en base a lo que he dicho de un comienzo, que esto se centra en el amor romántico.
"El amor romántico es uno de los modelos de amor que fundamenta el matrimonio monogámico y las relaciones de pareja estables de las culturas modernas, principalmente las occidentales" [2]. No es una definición, pero es una descripción acerca de nuestro modo de ver el mundo que nos rodea. Lo que hay que hacer notar aquí es que el concepto de amor romántico, este amor, en teoría, desinteresado y que nos permite entregarnos completa y totalmente al ser amado, no es más que una falacia que oculta nuestro innato egoísmo, nuestra afición por mantener a una persona a nuestro lado, considerándola, prácticamente, de nuestra propiedad. He visto muchas almas destruidas porque el gran amor de su vida se va con otra persona, con una persona a la que “corresponde”, usando nuestra terminología occidental.
Ni hablar de los celos. Para algunos, una muestra de cariño, pero, en la gran mayoría de los casos, un sentimiento de posesión sobre la persona casi patológico (me gusta esa palabra, y su uso es adecuado).
Mi punto a este respecto es que, a pesar de lo mucho que se adorna el sentimiento, que se lo idealiza y todo lo demás, es un concepto, por lo bajo, peligroso; puesto que permite que afloren partes de nosotros mismos que en ningún otro caso seríamos capaces siquiera de darnos cuenta de que las tenemos. La necesidad de tener una persona que nos diga que nos necesita, la necesidad de estar con esa persona hace que los seres se vuelvan (auto)destructivos y que demuestren que lo que les importa de verdad, no es, como dicen, la persona amada, sino que la posesión de esa persona (generalmente, la posesión física).
Eso nos lleva a otro tema: la desvirtuación del matrimonio y los compromisos de pareja (que, desde un principio estuvieron mal definidos, o, dicho de otro modo, nunca fueron lo que se suponía que fueran). Mientras que de la boca para fuera dice la gente “Nos hemos casado”, lo que quieren decir es “Desde ahora, es ilegal para mi espos@ tener relaciones físicas, sean sexuales o sólo caricias, con seres de cualquier índole diferentes de mí mism@”. O el noviazgo, llamado en Chile, pololeo, un compromiso netamente de palabra, vendría a significar que es socialmente rechazado y repudiado que tengas contactos cercanos del tercer tipo con otros seres, de nuevo, de cualquier índole (con las gentes de hoy en día, no tienen porqué ser necesariamente humanos).
¿Es realmente necesario el tener un compromiso que sirva de pantalla para esas ruines y viles intenciones? Es claramente más complicada la honestidad que ocultar las verdaderas intenciones, pero ¿por qué hemos de ocultarnos las razones a nosotros mismos? La mayor parte de la gente cree a pies juntos en esas patrañas, y ni aunque quisiera se dar´ıan cuenta de la gran falacia oculta tras ese tipo de compromisos. (1)
Otro punto a tratar es el de la amistad y el “amor”. ¿Por qué la gente cree que ambas cosas son incompatibles? A mi novia la considero una amiga de verdad (y el amor que siento por ella ya pasó por esa etapa de voluntad de posesión, y ahora está en una etapa en la que no estoy seguro de si la protejo a ella o a mí mismo, pero eso es harina de otro costal), pero la mayor parte de la gente considera que ambos sentimientos son incompatibles, que uno no puede ser amigo de su pareja afectivo-sexual, sino que es lo uno o lo otro. La mayoría de la gente no soporta ese sentimiento de “amor no correspondido” (i.e., sexo no logrado), y si llegan a cometer la “torpeza” de revelarlo, se alejan del anterior amigo o amiga, porque no soportan la felicidad del dizque ser “amado” con otra persona diferente de ellos mismos. Lo he visto varias veces. Y es patético.
Entonces, queda la pregunta... ¿Es tan puro el sentimiento como lo pintan? ¿O no es más que una de las tantas mentiras con las que nos han venido engatuzando desde hace siglos, si no milenios?
3. Conclusión
A modo de conclusión, debo decir que a lo largo de mi vida he observado y experimentado, formulado tesis y comprobado, y el amor romántico al que me he referido no es un sentimiento altruista, como pretenden hacernos creer, y como (muchas veces) nosotros mismos nos hacemos creer, sino que es el rotundo deseo de querer poseer a la persona amada. en el sentido más físico y espiritual de la expresión, no basta con ver a la persona feliz, o hacer lo que sea para hacerla feliz, como sería idealmente, sino que tenemos que ser nosotros mismos quienes hemos de obrar su felicidad, y los únicos autorizados a físicamente poseerlas, y que toda su felicidad derive de nosotros, y no de otras personas, es la necesidad de sentirnos útiles, cuando amamos, no amamos al ser amado, sino que a nosotros mismos en un afán de subirnos constantemente el ego, demostrando, una vez más, nuestro egocentrismo y egoísmo innato que poseemos como seres humanos.
Sólo me queda recomendar a las personas que lean esto que sean un poco más honestas consigo mismas y con las personas que dicen amar, y que piensen si de verdad los aman, o sólo necesitan que les suban el ego. Yo ya sé lo que tengo que saber.
Notas
1 Sé que lo primero que se le viene a la cabeza a la gente es que uno probablemente es soltero por escribir todas estas cosas, pero la verdad es que llevo más de un año de compromiso de palabra de esta índole, he pensado varias veces en todo esto, así que hablo con conocimiento de causa, con todo lo que eso implique.
Referencias
[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Amor
[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Amor_rom%C3%A1ntico
Atte.
Javier
Hace un par de días me puse a pensar (increíble, pero cierto), y me di cuenta de un pequeño y casi estúpido detalle, que mucha gente nota, pero pocos le dan verdadera importancia: un de los sentimientos más nobles de la humanidad, es decir, el amor, es uno de los sentimientos más egoístas, egocéntricos y perversos que existen, aunque per se no es un sentimiento maligno (la definición y aceptación de esa palabra es tema que podría desarrollar en no menos de 20.000 ensayos), pero las consecuencias de la
mala interpretación del término y el egoísmo innato del ser humano pasan a generar los problemas que nos traen en nuestra vida diaria este sentimiento, tan apetecido por algunos, tan mal usado por otros, tan dañinos para el resto.
1. De Amore
Partamos por el principio. Amor, del latín, amor, -oris, "es un concepto universal relativo a la afinidad de seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista" [1]. Desde aquí, se pueden sacar muchos tipos de amor, muchos de los cuales no son el objeto de este ensayo, por lo que me abocaré a los que son importantes para esto.
Diré que el amor se considera, normalmente, como un "sentimiento profundo e inefable de preocupación cariñosa por otra persona, animal o cosa" [1]. Tenemos, usualmente, el amor propio (o autoestima), amor fraternal, filial, la amistad, el amor platónico (concepto altamente desvirtuado a través de la cultura popular, hasta ser una aberración remitida a una idealización de la apariencia física), el amor romántico, amor sexual (éste es el amor del que normalmente hablaban los antiguos, al referirse al amar a una persona).
Para efectos de este pequeño ensayo, lo que me interesa es hablar del amor romántico y sus variaciones modernas.
Cuando a un ser humano común y silvestre se le pregunta sobre su concepto de amor, lo primero que le vendrá a la cabeza será probablemente el concepto del amor de pareja. Lo que he observado al respecto, es que las personas tienen en la mente una idea muy extraña al respecto. Este amor se supone (dice) que tiene una entrega incondicional al ser amado, al hacer lo que uno pueda con tal de hacerlo feliz, la persona que ama es capaz de una entrega infinita al ser amado.
Hay muchas perspectivas al respecto, pero dejaré de lado las más científicas por requerir de un estudio más acabado que en estos momentos no estoy de ánimos de hacer.
Nos cuenta la historia de la cultura pop (sea en la forma de la religión, poesía, música, pintura, literatura, etc.) que del amor sólo se pueden derivar cosas buenas, porque es un sentimiento bueno en sí mismo, deriva de Dios, Yahvé, Buda, Alá, Flanders, Jebukrishna, o quien sea el dios de turno en la cultura que hable de ello, y los santos alcanzan, o casi, el máximo logro de Dios (de nuevo, reemplácese con lo que considere necesario o lo que crea), que es el amar incondicionalmente a todo, a los que le escupen en la cara, a los que se postran de rodillas ante él, a los que se arrastran de rodillas durante 10.000km para llegar a una iglesia donde Él, obviamente, no está, pero juran que está allí.
Se supone que por amor se han hecho las cosas más increíbles, desde piezas maestras del arte, hasta guerras completas (por ejemplo, la Guerra de Troya). El amor es la musa inspiradora de varios miles de artistas, y algunos idealistas lo miran como el objetivo final de la existencia humana. Todo muy lindo. Pero, ¿son las cosas tal y como las pintan? He visto mucho a lo largo de mi vida, que si bien no ha sido larga, me ha permitido apreciar una gran cantidad de cosas.
2. De Morte
Tal vez sea fatalista, pero me gusta el concepto.
En el prólogo he dicho que el amor es varias cosas relacionadas con el Ego (palabra latina para denotar al pronombre personal nominativo de la primera persona). Me explico, en base a lo que he dicho de un comienzo, que esto se centra en el amor romántico.
"El amor romántico es uno de los modelos de amor que fundamenta el matrimonio monogámico y las relaciones de pareja estables de las culturas modernas, principalmente las occidentales" [2]. No es una definición, pero es una descripción acerca de nuestro modo de ver el mundo que nos rodea. Lo que hay que hacer notar aquí es que el concepto de amor romántico, este amor, en teoría, desinteresado y que nos permite entregarnos completa y totalmente al ser amado, no es más que una falacia que oculta nuestro innato egoísmo, nuestra afición por mantener a una persona a nuestro lado, considerándola, prácticamente, de nuestra propiedad. He visto muchas almas destruidas porque el gran amor de su vida se va con otra persona, con una persona a la que “corresponde”, usando nuestra terminología occidental.
Ni hablar de los celos. Para algunos, una muestra de cariño, pero, en la gran mayoría de los casos, un sentimiento de posesión sobre la persona casi patológico (me gusta esa palabra, y su uso es adecuado).
Mi punto a este respecto es que, a pesar de lo mucho que se adorna el sentimiento, que se lo idealiza y todo lo demás, es un concepto, por lo bajo, peligroso; puesto que permite que afloren partes de nosotros mismos que en ningún otro caso seríamos capaces siquiera de darnos cuenta de que las tenemos. La necesidad de tener una persona que nos diga que nos necesita, la necesidad de estar con esa persona hace que los seres se vuelvan (auto)destructivos y que demuestren que lo que les importa de verdad, no es, como dicen, la persona amada, sino que la posesión de esa persona (generalmente, la posesión física).
Eso nos lleva a otro tema: la desvirtuación del matrimonio y los compromisos de pareja (que, desde un principio estuvieron mal definidos, o, dicho de otro modo, nunca fueron lo que se suponía que fueran). Mientras que de la boca para fuera dice la gente “Nos hemos casado”, lo que quieren decir es “Desde ahora, es ilegal para mi espos@ tener relaciones físicas, sean sexuales o sólo caricias, con seres de cualquier índole diferentes de mí mism@”. O el noviazgo, llamado en Chile, pololeo, un compromiso netamente de palabra, vendría a significar que es socialmente rechazado y repudiado que tengas contactos cercanos del tercer tipo con otros seres, de nuevo, de cualquier índole (con las gentes de hoy en día, no tienen porqué ser necesariamente humanos).
¿Es realmente necesario el tener un compromiso que sirva de pantalla para esas ruines y viles intenciones? Es claramente más complicada la honestidad que ocultar las verdaderas intenciones, pero ¿por qué hemos de ocultarnos las razones a nosotros mismos? La mayor parte de la gente cree a pies juntos en esas patrañas, y ni aunque quisiera se dar´ıan cuenta de la gran falacia oculta tras ese tipo de compromisos. (1)
Otro punto a tratar es el de la amistad y el “amor”. ¿Por qué la gente cree que ambas cosas son incompatibles? A mi novia la considero una amiga de verdad (y el amor que siento por ella ya pasó por esa etapa de voluntad de posesión, y ahora está en una etapa en la que no estoy seguro de si la protejo a ella o a mí mismo, pero eso es harina de otro costal), pero la mayor parte de la gente considera que ambos sentimientos son incompatibles, que uno no puede ser amigo de su pareja afectivo-sexual, sino que es lo uno o lo otro. La mayoría de la gente no soporta ese sentimiento de “amor no correspondido” (i.e., sexo no logrado), y si llegan a cometer la “torpeza” de revelarlo, se alejan del anterior amigo o amiga, porque no soportan la felicidad del dizque ser “amado” con otra persona diferente de ellos mismos. Lo he visto varias veces. Y es patético.
Entonces, queda la pregunta... ¿Es tan puro el sentimiento como lo pintan? ¿O no es más que una de las tantas mentiras con las que nos han venido engatuzando desde hace siglos, si no milenios?
3. Conclusión
A modo de conclusión, debo decir que a lo largo de mi vida he observado y experimentado, formulado tesis y comprobado, y el amor romántico al que me he referido no es un sentimiento altruista, como pretenden hacernos creer, y como (muchas veces) nosotros mismos nos hacemos creer, sino que es el rotundo deseo de querer poseer a la persona amada. en el sentido más físico y espiritual de la expresión, no basta con ver a la persona feliz, o hacer lo que sea para hacerla feliz, como sería idealmente, sino que tenemos que ser nosotros mismos quienes hemos de obrar su felicidad, y los únicos autorizados a físicamente poseerlas, y que toda su felicidad derive de nosotros, y no de otras personas, es la necesidad de sentirnos útiles, cuando amamos, no amamos al ser amado, sino que a nosotros mismos en un afán de subirnos constantemente el ego, demostrando, una vez más, nuestro egocentrismo y egoísmo innato que poseemos como seres humanos.
Sólo me queda recomendar a las personas que lean esto que sean un poco más honestas consigo mismas y con las personas que dicen amar, y que piensen si de verdad los aman, o sólo necesitan que les suban el ego. Yo ya sé lo que tengo que saber.
Notas
1 Sé que lo primero que se le viene a la cabeza a la gente es que uno probablemente es soltero por escribir todas estas cosas, pero la verdad es que llevo más de un año de compromiso de palabra de esta índole, he pensado varias veces en todo esto, así que hablo con conocimiento de causa, con todo lo que eso implique.
Referencias
[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Amor
[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Amor_rom%C3%A1ntico
Atte.
Javier
Géneros:
Amor,
Apreciaciones personales,
Frustración
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